La divina proporción, también conocida como proporción áurea o número phi (1.618), es una constante matemática presente en la naturaleza, el arte y la arquitectura que define lo que percibimos como "belleza armónica". En medicina estética, se utiliza como guía para diseñar tratamientos de armonización facial que respeten las proporciones naturales del rostro.
Desde las pirámides de Egipto hasta los cuadros de Leonardo da Vinci, la proporción áurea ha sido considerada la fórmula de la belleza. Pero no es solo arte: investigaciones en psicología cognitiva confirman que los rostros que más se aproximan a estas proporciones se perciben instintivamente como más atractivos.
El rostro ideal según la proporción áurea cumple ciertas relaciones matemáticas: